Trastorno semántico-pragmático, logopedía Bilbao

written by Rober on marzo 14, 2013 in Logopeda en Bilbao and Psicopedagogia en Bilbao with no comments

Trastorno semántico-pragmático

 

trastornos pragmaticos y semanticos bilbaoA. Concepto:

Trastorno específico del desarrollo del lenguaje caracterizado por presentar

alteraciones del contenido (semántica) y del uso (pragmática) del lenguaje.

B. Características básicas a lo largo de desarrollo

  • • Normalmente retraso marcado en la adquisición del lenguaje con buena evolución

en aspectos formales y anomalías en el desarrollo pragmático y semántico. (Algunos

niños no comienzan a hablar hasta los 3-4 años, incluso 4-5 años). En los inicios del

lenguaje es frecuente la coexistencia de la ecolalia y la jerga.

  • • Al principio pueden presentar severos problemas de comprensión, con respuestas

inconsistentes al sonido. Sin embargo la comprensión de palabras aisladas y de

oraciones simples suelen llegar a ser correctas, persistiendo problemas importantes

en la comprensión del discurso narrativo y conversacional. Son frecuentes las

dificultades de comprensión de estructuras complejas, fundamentalmente en

relación a cláusulas insertadas, condicionales e interrogativas. La comprensión

mejora con la intervención aunque persisten problemas de comprensión del lenguaje

inferencial, dificultades para integrar la información contextual en la comprensión

(contexto lingüístico, del entorno o social) (“¿me puedes decir la hora? Si”) y

algunas limitaciones en la comprensión del discurso narrativo y conversacional en

ocasiones difíciles de valorar o detectar.

  • • Fonología y sintaxis no alterada aunque frecuentemente la organización sintáctica y,

sobretodo, semántica es precaria con numerosos enunciados problemáticos o no

analizables gramaticalmente por ser incompletos o desviados (orden de las

palabras inadecuado), frecuentes repeticiones y modismos o lenguaje estereotipado.

Discurso narrativo y conversacional en ocasiones pobre o distorsionado (perdida de

tema central, información ajena o extraña ocasional, organización temporal inadecuada o inexacta,

ausencia/limitación de los componentes de la gramática de los cuentos, fallos o ausencia de términos

referenciales)y poco fluido.

  • • Déficits en el desarrollo semántico. Básicamente nos podemos encontrar con:

– Dificultades organización semántica del discurso narrativo y/o conversacional.

– Marcado déficit de recuperación léxica en su lenguaje espontaneo,

manifestado por empleo de excesivas pausas, repeticiones, circunloquios (lo

que usas para los ojos y es verde), producciones imprecisas o selección de

ítems léxicos inadecuados con sustituciones de palabras con una base

semántica o fonológica (por ejemplo sustituir una palabra por otra de la misma

categoría léxica, melocotón/manzana, o cambiar una palabra con fonemas

similares, Jesús(Josué), sobreempleo de términos genéricos (“quiero este”)

y/o de muletillas o interjecciones. La comprensión de las palabras de

recuperación problemática es, sin embargo, adecuada.

– Insuficientes competencias para almacenar o representar el significado

semántico de las palabras y/o pobre elaboración de las relaciones de

significado entre las palabras con un conocimiento poco profundo y extenso del

significado de las mismas. En los distintos estudios realizados se mencionan

básicamente: dificultades con las palabras gramaticales (preposiciones,

conjunciones, morfemas flexivos y derivativos, algunos adverbios…);

dificultades con los tiempos verbales y con los términos referenciales;

sobreextención semántica especialmente con palabras funcionales o

gramaticales; dificultades para adquirir o usar palabras sin referente concreto o

inestable. Dificultades en la adquisición o empleo de conceptos abstractos o

sin referente concreto; bajas habilidades o competencias en tareas de

significado o asociación semántica, por ejemplo: descripción o definición de

objetos, buscar sinónimos, fluidez léxica, buscar palabras semejantes u

opuestas, juegos de asociación de palabras, etc.

  • • Anomalías en el componente pragmático fundamentalmente relacionadas con

deficientes habilidades pragmático-conversacionales. Entre las características o

anomalías más citadas por los distintos investigadores:

– Insuficientes habilidades para tomar/iniciar la palabra,;

– Dificultades relativas a la perdida o mantenimiento del tema central.

Producción de enunciados que interrumpen el tema de la conversación y/o sin

relación alguna con el tópico de conversación y/o con el contexto. Producción

de emisiones colaterales o tangenciales al tema. Información ajena o extraña.

– Producción de contenidos o estilos de conversación inadecuados al interlocutor

y al contexto;

– Producción de preguntas no adecuadas al tema o al contexto (“preguntas fuera

de contexto”). En ocasiones preguntas de las que ya sabe la respuesta y/o

producción de preguntas reiterativas.

– En ocasiones responden a las preguntas de forma imprecisa o de una forma

tangencial acerca de lo que se le ha preguntado. También se registran

respuestas no ajustadas a la pregunta que se le ha hecho (ejemplo: “¿Dónde

fuiste de vacaciones? En septiembre”)

– Reiteraciones innecesarias.

– Producción de detalles o alusiones innecesarias;

– Uso inadecuado de emisiones elípticas. En ocasiones la respuesta del niño

omite algunos elementos (“pseudo elipsis”) presuponiendo erróneamente que

el oyente tenía conocimiento de las palabras “elididas. Otras veces no utiliza

elipsis que serían correctas o esperables (Por ejemplo: ¿dónde se ha ido

madre? Mi madre se ha ido a casa)

– Falta de fluidez conversacional;

– Anomalías en la comprensión y uso de rasgos suprasegmentales y

componentes no-verbales de la comunicación como el tono, intensidad o

volumen de voz, acento, proximidad corporal, mirada, etc.).

– Lenguaje estereotipado con frecuente empleo de ecolalias y “frases hechas”.

Perseveraciones y circunloquios.

– Dificultades con las funciones pragmáticas de dar y pedir información. En

ocasiones dan a su oyente muy poca información en su discurso, de manera

tal que este no se aclara, o brindando más información de la necesaria.

– Afirmación/negación innecesarias.

– En ocasiones empleo de un lenguaje excesivamente “formulista” con uso de

artilugios o formulas verbales excesivas o fuera de contexto (por supuesto, de

hecho, actualmente, bien…).

  • • Alteración en el ritmo del habla y/o de la prosodia
  • • Posibles problemas de coordinación motora
  • • Posible hipersensibilidad al sonido y al tacto.
  • • A menudo hiperverbales
  • • Buena memoria auditivo-verbal.